Anna Riera, la joven que ha desafiado a Inditex

Muchas veces habrás ido de compras (o no) y te habrás preguntado por qué no hay una amplia oferta de tallas para que cualquier persona, en especial las mujeres, con curvas o sin ellas, puedan vestirse sin tener que preocuparse. Hoy, en LA GENERAL, te contamos la historia de una chica que ha conseguido que una tienda de ropa muy concurrida retirase unos maniquíes extremadamente delgados y se reabra el debate sobre las tallas.

Allá por noviembre de 2015, Anna Riera, de 18 años y estudiante de Psicología en Barcelona, se dirigía a su puesto de trabajo. Hasta aquí todo normal, si no fuera porque en su camino se topó con unos maniquíes extremadamente delgados en la tienda Lefties en Terrasa, Barcelona. Lo que más le llamó la atención de los muñecos fue las piernas extremadamente delgadas que tenían: “Me pregunté si realmente alguna persona tenía unas piernas semejantes a aquellas”.

Confiesa que su primera idea era pedir una hoja de reclamación, pero “con eso no hubiera conseguido nada”. Poco después descubrió la plataforma Change.org gracias a su madre, y fue entonces cuando decidió iniciar su primera petición en dicha página web, pidiendo a la tienda que retirase aquellos maniquíes, y lo consiguió. Afirma que desde entonces, tras el éxito logrado, quería hacer algo más respecto a este sensible tema, por lo que decidió llevar a cabo su segunda petición, en la que reclamaba a la tienda Zara que aumentase su tallaje y crease una línea de tallas grandes: “La idea me la dio Weloversize”, página que invita a sus seguidores a olvidar el tallaje de ropa y se centra principalmente en el aumento del autoestima.

En su primera petición llegó a obtener más de 111.800 firmas, mientras que en la segunda llegó hasta las 76.000. A pesar del éxito que obtuvo, Inditex no se puso en contacto con ella directamente con la petición de los maniquíes, sino con la plataforma Change, que facilitó el mensaje de Anna al imperio de Amancio Ortega. En cuanto a la segunda, asegura que “aún no he recibido mensaje alguno”.
La joven no esperaba que su primera petición tuviera tanta repercusión, ya que, tal y como confesó a LA GENERAL, “esto lo hice un poco para concienciar a la gente de mi alrededor, para ver si se podían cambiar por lo menos los maniquíes de la tienda Lefties de Terrasa, pero la petición se hizo viral y entonces fue cuando se consiguieron tantas firmas”.

Petición de Anna Riera en la plataforma Change.
Petición de Anna Riera en la plataforma Change.

El tallaje ideal y la imagen de ‘chica delgada’

Las tallas que hoy día ofrecen la mayoría de tiendas de moda no son, a juicio de Anna, las suficientes para que cualquier mujer, independientemente del cuerpo que tenga, pueda vestirse sin tener que preocuparse por el tallaje. Por ello, confiesa que “las tallas ideales deberían ser de la 32 o un poco menos (ya que también existen mujeres muy delgadas con problemas para encontrar sus tallas) hasta la 50/52”.
Esa visión de ‘chica delgada’ que se quiere vender no es solo cosa de Inditex, sino, según nos dice “de la sociedad en general, porque esto es una discriminación muy fuerte hacia la gente que no entra dentro de ese prototipo delgado, además de una falta de consideración, ya que vendernos esta imagen es una de las causas por las cuales muchas mujeres hoy día sufren desde una baja autoestima hasta un trastorno de alimentación. Es alarmante, ya que la propia sociedad se está creando trastornos a ella misma”.
El motivo de esta problemática, según Anna, es que “se cree que la ropa queda mejor en la gente delgada. Es sólo una creencia extendida en la sociedad, ya que la ropa depende de tu personalidad, y no de tu físico… una camiseta puede quedarle igual de bien a una chica con una talla 34 a una que tiene una 44”.

¿Pasa lo mismo con la ropa de hombre?

“Lo que pasa es que la figura de hombre no tan delgado no es una imagen que se vea como algo tan negativo, es decir, los hombres no están tan condicionados a que deben cuidarse, mantener su peso… y no son tan vulnerables a este tipo de prototipos”.

¿La solución?

“Iría por partes. Para empezar, no sólo se deberían cambiar todo lo que son estereotipos y realizar pequeños cambios como unificar definitivamente las tallas o hacer que realmente las modelos de pasarela tengan una talla mínima”. Anna considera que la educación es un factor importante para la solución a este problema: “hoy día nos enseñan a resolver preguntas, pero poco nos enseñan de cómo hacérnoslas; debería crearse un sistema educativo que potenciara la curiosidad, la creatividad, la autoestima y la seguridad en uno mismo, así como formar a personas críticas”.
Son muchas las chicas afectadas por el tema de las tallas que han buscado apoyo en Anna: “Por una parte me llena de orgullo, pero por otra me sabe muy mal… ver que realmente hay tantas chicas entristecidas por esto es preocupante, y es hora de que se haga algo al respecto”.
Esta joven barcelonesa seguirá luchando por lograr la justicia en el tallaje de la ropa. Mientras tanto, ya ha logrado movilizar a una pequeña gran gota en el océano.

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Lucía Martos

Improviso todo planificadamente.

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