Artículo Femenino Singular 3/3: del 2.0, el ‘efecto Pastor’ y Elvira Lindo

Llegaban las cinco de la tarde del día 15 de diciembre. Se acercaba el comienzo del fin de estos encuentros organizados por la Fundación Manuel Alcántara. El sol seguía empeñado en bañar cristales y azulejos con su brillo dorado. Dentro los asistentes iban ocupando sus asientos, esquivando las indicaciones de Marina Maier como acomodadora.

Al señalar las manecillas del reloj la hora en punto, con la butaca del ‘Maestro’ Alcántara vacía -así permanecería-, todos los presentes esperaban la clásica introducción de León Gross o María Angulo. Pero el primero esperaba en la puerta el recibimiento para la estrella del día y la segunda escucharía atenta en primera fila para aparecer más tarde. Aun con la ausencia de esa entrada cargada de piropos a los patronos que se ha convertido en ritual, el espectáculo no podía esperar. Los ponentes cargaron sus micros.

Olga Rodríguez en su intensa ponencia || ISABEL RUIZ
Olga Rodríguez en su intensa ponencia || ISABEL RUIZ

De izquierda a derecha, divididas por la moderadora Carmen Velasco en el centro de la mesa, se situaban: Luna Miguel, a sus 24 años bien podía camuflarse entre el joven público; Olga Rodríguez, galardonada con el Premio Periodismo y Derechos Humanos 2014; Andrea Memoitio, promotora del proyecto Pícara; y Txani Rodríguez, autora de El corazón de los aviones. Bajo el título de Nuevos medios. Articulismo 2.0, se preveía una charla encaminada a explicar el desarrollo y la actividad en el nuevo soporte. Tras una extensa presentación llevada por Velasco, tomó la palabra Txani Rodríguez para confesar no ser “especialmente 2.0”. La columnista y escritora reconoció que internet “también tiene alguna esclavitud” y que no es tuitera por lo mismo que no se droga: “Porque vaya que me guste y…”. El turno rotó a la izquierda, tocaba Memoitio, quien centró su intervención en una sesión de spam del medio en el que se encuentra, Pícara. Luego de que la vasca defendiese que la realidad “afecta de forma distinta” a las mujeres, se encendía el micrófono de la socia cofundadora de ElDiario.es, Olga Rodríguez. Arrancó fuerte analizando la situación de la profesión: “En los últimos años ha habido obstáculos añadidos para ejercer el periodismo, sobre todo el endeudamiento de los medios”. Asimismo, recalcó que es importante que los medios “estén dirigidos por periodistas”. Ensalzó, además, las “ventajas” que otorga Internet. En último lugar, entró en escena Luna Miguel, que hasta entonces no había parado de asentir ante las citas de sus colegas. Empezó resumiendo en una frase su visión de la red: “No sabría vivir sin internet, igual que no sabría vivir sin historias”. Entretanto en el exterior, Twitter nos mostraba la imagen de León Gross y Ana Pastor de risas en la puerta. En el interior de la sala, volvió la palabra a Olga Rodríguez, que al ser preguntada por la discriminación de género en el extranjero respondió que donde sufría esa discriminación era en España, “en el mundo árabe me respetan como mujer occidental”. Contra cualquier previsión de los espectadores, un micro llegó a manos de Angulo -sentada en primera fila- para que ésta preguntase en tono crítico por los salarios en los nuevos medios digitales. Olga Rodríguez, en un atisbo de monopolización, contestó con total convencimiento elogiando la política salarial de su diario, justo antes de cerrar el coloquio con una destacada frase: “Un periodista jamás va a poder hacer su trabajo con dignidad sin ser libre”.

No hubo tiempo para el primer descanso: irrumpía en el edificio del Rectorado el ‘efecto Pastor’. Los organizadores, con Teodoro León Gross a la cabeza, recibían a la estrella de La Sexta como no se recordaba hasta la fecha. Todos querían la foto con la punzante entrevistadora -el público también-. Los vacíos que se veían en las filas de los VIP parecían haberse rellenado mágicamente. Entre selfies, Pastor conseguía alcanzar un escenario que compartiría con Almudena Grandes y con la dirección del ya nombrado León Gross. La conferencia debía de encauzarse sobre el tema del encabezamiento: El perfil de los nuevos iconos de la opinión.

Ana Pastor y Almudena Grandes responden a las preguntas del público || ISABEL RUIZ
Ana Pastor y Almudena Grandes responden a las preguntas del público || ISABEL RUIZ

En formato de conversación entre amigos, Almudena Grandes emprendía la ponencia admitiendo su rutina para decidir sobre qué escribir: “Todas las semanas tengo que hacer ‘pito pito’ entre los escándalos”. Después de negarse a considerarse periodista, esclareció: “Escribir es mirar al mundo, y eso vale para una columna y para una novela”. León Gross viró la mirada a su derecha, para que Pastor se incorporase confesando que lo de escritora le “queda lejos”. Ambas protagonistas citaron gritos y artículos de los años 30, que bien podrían extrapolarse a la España de hoy. Tratando de que no se perdiese la idea inicial y haciendo caso al moderador, comenzaron a referirse a la relación columna-tertulia. “Antes no había tertulias, y ahora hay tantas que también hay malas”, anotó la presentadora de El Objetivo. Con esa misma idea prosiguió Grandes, “ese tono de la televisión nos va a invadir (a los artículos de prensa) aún más”. Repasando los cambios de la profesión con Internet, Grandes esbozó: “Hace unos días la prensa digital nos parecía una marcianada, hoy no podemos vivir sin ella”. Después del diálogo, el turno de preguntas. Al ser preguntada por su futuro, Pastor respondió: “Espero que haya Objetivo para rato y para Rato también”. Para concluir la distendida charla, la articulista de El País denunció que cada vez es “más difícil hacer periodismo libre”.

Con gran revuelo, la salida de la ex de TVE y CNN se alargó. “Voy a perder el tren”, decía entre los “¡Ana, una foto!” que exclamaban los fans. Tras conseguir escapar, la densidad de población por metro cuadrado de la sala descendió.

María Angulo presenta a Elvira Lindo || ISABEL RUIZ
María Angulo presenta a Elvira Lindo || ISABEL RUIZ

Luego de un leve descanso, era el turno de la entrevista a Elvira Lindo -madrina de la infancia de muchos- realizada por Domi del Postigo y María Angulo. Ésta última presentó a la invitada plasmando su admiración: “No hay faceta a la que diga que no. Parece que no hay nada que le venga grande”. Del Postigo inició el interrogatorio: “¿Por qué leería a Elvira Lindo?”. Después de negarse a hablar de sí misma en tercera persona, manifestó que leería a alguien como ella porque se “creería lo que le está contando”. Acto seguido, refiriéndose a los lectores, lamentó: “La gente lee lo que quiere leer, no lo que tu has escrito”. Sincerándose, revelaba que “a veces los niños (lectores de sus historias) me parecen mayores que yo”. Atendiendo al contexto actual, subrayaba la importancia del humor que “se está perdiendo”.

Con esta jornada se ponía punto y final a la serie de encuentros de la Fundación (#columnismoFMA) que ha conseguido atraer a Málaga en este año a los principales personajes del panorama periodístico nacional. Esperaremos al siguiente asalto.

 

 

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