Clara Martínez-Lázaro: “La piratería es como entrar a una librería y robar un libro”

Desde pequeña, Clara Martínez-Lázaro escribe relatos. Se graduó en Bellas Artes en la Complutense de Madrid y estudió un máster de Cine en la London Film School. Sus cortometrajes han llegado a circuitos internacionales como el  Festival de Cine de Nueva York, donde ganó el premio al Mejor guión por Si bemol. Con el peso a sus espaldas de ser la hija de Emilio Martínez-Lázaro, director, entre otros, de Ocho Apellidos Vascos, se planta en el Festival de Málaga con su ópera prima, Mirabilis, un largometraje que en sus inicios fue webserie y que se describe como “una comedia botánica sobre gente sin raíces y amores trasplantados”.

-Por Marta Espartero e Isabel Ruiz

¿Qué recuerdos guarda de su etapa en la Complutense, donde estudió Bellas Artes?

Son buenos recuerdos porque hice buenos amigos. Cuando tienes inquietudes en común es muy fácil entenderse.

¿Qué diferencias encuentra entre los campus españoles y los británicos, como el de la London Film School?

London Film School es parte de la Metropolitan University de Londres pero tiene un edificio y una escuela a parte. No la puedo comparar con la universidad pública española. Lo mejor de haber estudiado en Londres fue relacionarse con personas de otros países. Enriquece mucho y se da una visión de la vida un poco más relativa.

¿Cómo surge la oportunidad de presentar su corto Si bemol en el Festival de Cine de NY? ¿Qué tal la experiencia?

No tuve ocasión de ir a presentarlo a Nueva York, pero fui a Anchorage (Alaska) donde también fue seleccionado. Me sorprendió tanto el paisaje invernal y la atmósfera que aquel viaje fue como adentrarse en un mundo paralelo durante una semana. Me gustaría volver, pero en verano, para conocer el país despierto.

¿Apellidarse Martínez-Lázaro ha tenido más ventajas o más inconvenientes?

Actores y directora de Mirabilis || Pipo Fdez
Actores y directora de Mirabilis || Pipo Fdez

Haber podido acudir a rodajes de cine desde pequeña y aprender de los profesionales ha sido una gran suerte. A efectos prácticos no hay muchas más ventajas. Mi padre ha construido una gran carrera profesional y siempre habrá alguien que haga comparaciones entre lo que yo vaya haciendo y su trabajo. En general creo que desde fuera esta circunstancia se aprecia de manera muy diferente a cómo lo vivimos nosotros. Somos, sobre todo, un padre y una hija que se llevan muy bien, como en cualquier otra familia.

Mirabilis fue primero una webserie (en 2011-2012). ¿Cómo se da el salto a un largometraje?

Fue cuando me senté a desarrollar la segunda temporada de la serie. Los personajes me pedían conocerlos mejor, llevar sus historias más allá e introducir personajes nuevos que les complicasen aún más la vida. La propia historia fue creciendo sola y de manera orgánica.

¿Habría preferido mantener a los protagonistas de la webserie, o fue su idea desde el principio cambiar los rostros para el nuevo proyecto?

Los actores de la serie eran fantásticos. Un largometraje sin presupuesto necesita un compromiso mayor y las cosas se fueron complicando, pero no se han cambiado por falta de talento de ninguno de ellos ni mucho menos.

El film, que debuta en el Festival, es autofinanciado. ¿Cómo se puede permitir uno cargar con todos los gastos que acarrea una grabación? ¿Fue por convicción propia o por falta de productores?

Los gastos han sido los absolutamente imprescindibles. Cuando no tienes medios te las ingenias para exprimir el máximo de lo poco que tienes. No es imposible, lo que es imposible es rodar sin actores, y eso lo teníamos y ha sido un gusto rodar con todos ellos. Nunca se me ocurrió intentar buscar financiación para un proyecto como este, creo que es una historia arriesgada y tal y como están las cosas…

¿Cómo ve el futuro de la industria?

Creo que hay que ponerse las pilas porque hay muchos trabajadores que viven del cine. Mirabilis se ha rodado sin equipo porque no había más remedio, pero no es lo deseable, lo ideal es que haya un equipo que cobra su sueldo. Si somos ingeniosos, se seguirán haciendo películas sin infraestructura porque necesitaremos seguir contando historias, pero en todos los países menos en Estados Unidos el cine obtiene dinero público o se inventan otros métodos para apoyar a la industria. La piratería, aunque a estas alturas cueste hacerse a la idea porque se ha convertido en algo normal, es como entrar a una librería y robar un libro. Comprendo que las personas pirateen en sus casas porque ¡es gratis!, pero lo mires como lo mires, no es normal y además a cambio los que sí que hacen dinero son las plataformas de piratería. Seguro que saldremos de esta porque el hombre cuenta historias desde sus orígenes, lo llevamos en los genes.

Cartel de "Mirabilis"
Cartel de “Mirabilis”

Annus mirabilis es una expresión latina que significa “el año de las maravillas”. ¿Casualidad, o es una profecía para el recorrido de la película?

(Risas) Ojalá tengas algo de razón en esto. Mirabilis es también el nombre de una planta que no sale en la película.

¿Qué relación tiene con la botánica? ¿Cuántas plantas tiene en casa?

Soy más bien una asesina de plantas. Las dejo secar por despiste.

¿Qué espera transmitir con Mirabilis?

Sólo quiero que la gente pase un buen rato, para lo cual deberán dejarse llevar por los personajes y su locura sin prejuicios y con la mentalidad abierta. Ojalá muchas personas puedan conectar con el lenguaje de Mirabilis para poder recibir el mensaje a gusto; creo que habrá diversas interpretaciones de la pieza porque ya nos está empezando a pasar, los que la han visto no les ha dejado indiferentes.

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