Cuatro truenos cayeron en La Cochera

El sábado 2 de abril era el segundo turno de Stanich en Málaga tras la noche en Estepona. Se esperaba un espectáculo muy potente y nada extenso, ya que solo tiene un álbum (Camino Ácido, 11 temas) y un LP (Cuatro Truenos Cayeron, 4 temas). 

Fotos de Laura Fernández Quintana.

Ángel Stanich (santanderino de 1987) es un artista exageradamente singular. Acercó a un público muy variopinto en edades y estilos, mezclando a muchachada adolescente y adulta. La Cochera Cabaret tuvo una entrada de 3/4 del aforo, lo cual cumple con lo que es una banda poco popular pero que despunta. Pero la genialidad de Stanich reside en su atmósfera: es un músico que no se da a conocer, ni quiere, ni le hace falta; acompañado de una personalidad western y una voz que genera debate.

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El Barça-Madrid condicionó el concierto, que abrió puertas a las 22 horas y comenzó 23 minutos después.
Amanecer Canibal estrenó el escenario: Stanich el primero, con guitarra, y zapateando fuertemente el ritmo. Se incorporó la banda, y le siguió Mojo, uno de los pocos temas que no se incluyen en su único álbum sino en su LP Cuatro Truenos Cayeron: “Si tú eres negra / yo quiero ser ébano”.

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El pucelano (de profesión, donde produjo su disco) formalizaba el evento. “Disfruten del camino”, para dar la bienvenida a los malagueños, y el precioso tema de
Miss Trueno 89’. Tras El Cruce, introdujo el tema que da nombre a su único álbum: “¿Estáis listos para menear el bullate?” con Camino Ácido, donde cierto ritmo latino “se ve mezclado en un enlace peptídico”. Es aquí donde Stanich introduce al teclista de su banda, al cual guarda cierto cariño por ser su chico para todo: hasta en dos ocasiones tuvo que asistirle durante el evento para arreglarle la guitarra, a la que se le soltaron dos cuerdas.

La historia continua con Jesús Levitante, su último single, que cuenta la historia de un señor que si siguiera vivo “no pasaría la frontera de Turquía”. La noche del coyote fue después, donde el artista usó la armónica por primera y última vez en el espectáculo. Tras esto tocó una de las favoritas de su público más fiel: El Outsider. Nos tenía cogido, como un cachito de látex; nos tiró un saludito de esperanza en el taxi.

El tema inédito El Menor -que no lo puedes encontrar en Spotify- antecedió a la única cover de la noche. Ángel Stanich quiso hacerle un regalo de cumpleaños a Neil Young interpretando Hey hey my my. La canción que introducía el final del camino era Carbura!: unos acordes de guitarra diluidos que van aclarándose con la misteriosa voz del santanderino.

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Poco más quedaba después de la pausa para bises. La bonus track de
Mezclalito y la versionada de Miguel Ríos El Río, esta última acompañada con el público coreando el “sivi sivi”. El punto final lo quiso poner Metralleta Joe, la más cañera tanto para la banda como para los espectadores, que hasta se animaron con un pogo y provocaron al artista hasta que bajó a tocarse unos taconazos con los presentes. Los últimos segundos del concierto fueron más propios de un grupo punk: desmoronaron la batería, y el teclado acabó por los suelos. La reverencia de la Ángel Stanich Band clausuró un directazo propio de un gran artista que, como dice él mismo, “no sabe lo que dice”.

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joseluzafra

Periodista y estudiante (espero que esto nunca cambie). Me considero un humilde crack al que le encanta la pizza, el rock, la cerveza y la pizza.

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