El Aulario VI abre sus puertas tras años de retraso y polémica

Repasamos la singular historia de este edificio que hoy se inaugura tras varios años en polémica.

img_20150129_125041Te ponemos un ejemplo para que comprendas la gravedad del asunto. No tienes una mesa para comer en tu casa, te adjudican un inodoro como sitio “provisional” donde puedes apoyar tu plato de comida, exiges la construcción de una mesa, la pagan y la fabrican para tu justa medida y demanda, la tienes en tu casa pero no la puedes usar porque puede ser peligrosa para tu salud, la corrigen para que sea segura, te tomas un aperitivo en ella pero con mucho cuidado, pero sigues sin poder usarla porque “no es legal” y, finalmente, comes de una puñetera vez en la mesa. Entre una cosa y otra han pasado 4 años si extrapolamos este ejemplo al Aulario VI de Comunicación.

Ficha técnica del suceso, por si no has podido seguir la historia

Edificio: Aulario VI.

Localizado: entre calle Albert Einstein y León Tolstoi (Campus de Teatinos, Málaga).

Uso: acoger aulas para los alumnos de la Facultad de Ciencias de la Comunicación.
Constructora y presupuesto: Constructora San José, 844.241,62 €

Inicio y final estimado obras: jueves, 15 de diciembre de 2011 – marzo 2012.

Final real obras: primavera-verano 2013.

Aperturas estimadas: 4 (curso 2012/13, curso 2013/14, curso 2014/15, noviembre 2014).

Gasto extra: desvío del cableado eléctrico supuestamente nocivo (180.000 euros).

Gasto total conocido: 1.024.241,62 euros.

Fecha inauguración oficial: 29 de enero de 2015.

Primeros movimientos

El cabreo generalizado aparecía cuando los alumnos de la Facultad de Comunicación descubren que tienen que dar clase en el sótano del Aulario Severo Ochoa, compartido con los compañeros de Ciencias y apodado como El Zulo por sus condiciones atmosféricas y de habitabilidad. La temperatura, el espacio reducido y la poca ventilación del lugar (que provoca, en no pocas ocasiones, olores desagradables en el mismo pasillo) eran los principales motivos por los que los estudiantes organizaron una manifestación en “su Facultad”.

Obras

Como indica la ficha técnica, la adjudicación de las obras a la Constructora San José se realizó en diciembre de 2011 y con un plazo ejecutorio de 3 meses. Si bien las obras comenzaron a finales de enero de 2012, la construcción tuvo muchísimos retrasos hasta la finalización del edificio en sí en 2013. Según el Boletín de la Junta de Andalucía, el coste de la obra (con IVA incluído) alcanza casi los 850.000 euros.

Nuestro compañero de facultad Miguel Ángel López, en exclusiva para La Taberna Global, realizó un reportaje en el mismo aulario cuando aún estaba en obras.

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Plano arquitectónico del Aulario VI, detallando sus aulas, sus aseos y todas esas cosas necesarias (La Taberna Global)

El cáncer

Construido, reluciente y ¿preparado? En septiembre de 2013, los “privilegiados” alumnos que se examinaban en esta época pudieron realizar algunos exámenes en el nuevo Aulario VI. Todos esperaban que fuese el curso 2013/14 el que estrenara el nuevo edificio de Comunicación.

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Estado de las obras en febrero de 2012 (Revista El Observador).

Pero las hostias de la realidad llegan tarde o temprano. Demetrio E. Brisset, catedrático de Comunicación Audiovisual de la UMA, publicó un artículo donde explicaba los riesgos que tenía la construcción de este aulario junto a una torre de alta tensión. La radiación de este cableado puede suponer un riesgo para la salud de las personas que conviven y trabajan en las inmediaciones: la cafetería de Comunicación, el aulario Gerald Brenan, la biblioteca de Filosofía y Letras, entre otros. Curiosamente, parece que la Universidad no terminó de recibir la advertencia sanitaria de Brisset, que publicó este artículo en febrero de 2012 mientras que la finalización del edificio fue en 2013. No fue hasta mayo de ese año cuando se publicó un informe solicitado por la facultad para que evaluara los riesgos que tendría construir un edificio a unos metros de un “agente cancerígeno”.

Aunque la opción más lógica era enterrar estos cables que circulan por toda la UMA, costaba un dinero que la Universidad no podía/quería invertir. La segunda (y definitiva) era desviar los peligrosos cables del nuevo Aulario. Es por ello que la UMA decidió financiar una obra que levantaría una nueva torre de alta tensión para alejar la radiación, aunque esta actuación debía realizarse en épocas de poco consumo eléctrico: en abril-mayo de 2014.

2014/15, sí o sí

El presente curso era, a la fuerza, el adecuado y definitivo para estrenar el incómodo edificio. Aunque se volvieron a realizar exámenes de septiembre en 2014, la facultad no podría ordenar la apertura del Aulario VI por la falta del informe de Bomberos y otros problemas administrativos. Incluso LA GENERAL publicó que estaría listo antes.

Parece que hoy, 29 de enero de 2015, es la fecha definitiva de esta historia. Prueba de ello son los horarios de los exámenes de febrero y del segundo cuatrimestre, ya actualizados para albergar a los alumnos en sus respectivas aulas. Tendremos que esperar unas generaciones para descubrir si el temor cancerígeno estaba fundamentado en el miedo o en una realidad.

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joseluzafra

Periodista y estudiante (espero que esto nunca cambie). Me considero un humilde crack al que le encanta la pizza, el rock, la cerveza y la pizza.

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