Julio Fraga: “Si no enseñamos a leer tendremos cada vez un país más tonto”

Son las once de la mañana. Estamos en el AC Málaga Palacio y brilla el sol, que ilumina la habitación, y, de paso, la sonrisa de Julio Fraga (Huelva, 1966). El director –por nombrar una de sus múltiples facetas– está exultante tras haber estrenado en el Teatro Cervantes la noche anterior Seis y medio, su ópera prima. Pero no es ni de lejos su debut. Fraga es diplomado en Arte Dramático y en Dirección Escénica y se ha labrado una larga carrera en el mundo del cortometraje. También ha recibido el premio RTVA a la mejor producción audiovisual por el videodanza Ulises y el premio Unión de Actores de Andalucía. Recientemente, el cine andaluz reconoció su trabajo en la webserie La Grieta con el Premio Asecan a la Mejor Obra Audiovisual para Internet. Sobre las tablas, estrenó el pasado febrero con éxito la obra El encuentro en el Teatro Central de Sevilla y en el Teatro Español de Madrid.

-Por Marta Espartero

¿Por qué ahora ha llegado el momento de dar el salto al largometraje?

Yo soy un hombre de teatro. He estado 30 años en el mundo del espectáculo, pero también he sido un hombre de cine, he trabajado en él más de 30 películas, pero como director de casting, coach, director ejecutivo, como organizador… un poco de todo. Yo en el cine he hecho de todo. He hecho cinco cortometrajes y después de hacer la serie web La Grieta, que hemos ganado el Premio Asecan de Andalucía, y también el Festival de Atlanta como mejor webserie de suspense. La verdad es que quedé muy satisfecho con ese trabajo y fue lo que me dio el empujón para dirigir la película. De todas formas tenía muchas ganas de dirigir siempre.

Creo que he encontrado el guion adecuado y los actores perfectos. Me dio una seguridad para decir: “Venga, vamos para adelante”. Por ahora estamos muy contentos: que en la primera crítica te pongan cuatro estrellas está de puta madre. Y salir en una página en los tres periódicos de Málaga también está muy bien. La acogida del público de ayer [22 de abril, día del estreno] fue muy buena, el Teatro [Cervantes] estaba lleno y la verdad que estamos muy muy contentos.

¿Cómo llegó Seis y medio a su mano?

Víctor Maña es un novelista, premio Café Gijón, Vargas Llosa… y, entonces, escribí un guion y buscaba actores para interpretarlo. Homero y Cristina estaban buscando un guion. Y se produce esa casualidad de la vida y me llamaron a mí para dirigirlo. Entre los cuatro empezamos a darle vueltas al guion, a ver cómo podía ser, a estudiarlo, a cortar, sumar, rectificar… y ya conseguimos un guion que dijimos: “este es el momento para sacarlo”. Me siento muy afortunado.

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El onubense Julio Fraga.

La web de Seis y medio tenía ya más de 10.000 visitas y a partir de 88 países y eso que se estrenó ayer [22 de abril]. ¿Por qué cree que ha sido?

Porque lo hemos movido muy bien (risas). Decidimos que fuera un sitio donde la gente encontrara una información distinta. Allí se hizo todo el crowdfunding, todo el planteamiento, las viñetas… todas las locuras que se nos iban ocurriendo en la cabeza. Al final ha tenido un mogollón de visitas. Supongo que a partir de hoy, el estreno, tendrá muchísimas más.

¿Qué tal su experiencia con el crowdfunding?

(Silencio).

¿Fue su idea en un principio que fuera financiada por mecenas?

En principio no teníamos mucho dinero y nos faltaba un piquito en el presupuesto. Al final se ha solventado. A mí lo que me gusta mucho del crowdfunding es que la gente está necesitada de invertir en cultura. Esto es algo que nuestros queridos políticos no entienden. Y la ley de mecenas no llega a firmarse, y si se firma se hará para que beneficien a las empresas grandes en lugar de las pequeñas producciones.

Es complejo. No sé si defenderte el crowdfunding porque no sé hacerlo, pero tampoco me parece muy mal.

¿Y qué tal la experiencia?

En este caso son 150 mecenas y superamos 4.000 euros, lo que teníamos planteado.

Ahora estoy también metido en un crowdfunding pero más que eso es una búsqueda de patrocinadores para el espectáculo La Grieta, un espectáculo que sale a partir de la web serie, el espectáculo de teatro. Está dentro de un proyecto de Atresmedia, que incluye vídeos, música, la webserie y la obra de teatro. Y quién sabe si algún día, la película.

Ha pasado por todos los formatos audiovisuales. Ha hecho incluso vídeodanza, ¿con cuál de ellos ha disfrutado más?

Yo soy muy disfrutón (risas). Yo disfruto con todo. Son lenguajes diferentes. Vídeodanza por ejemplo, tengo dos: Ulises y Cuando la Luna Blanca se pierda.

Y además Ulises fue premio Radio Televisión Andaluza.

Ulises lo hice con la Compañía Andaluza de Flamenco y el protagonista era José Antonio. Eso era un lujo. La música la hizo Pepe Nieto. Tú imagínate: un tío que realizó bandas sonoras para 150 películas… trabajar con él era maravilloso.

Como contraposición estaba Cuando la Luna Blanca se pierda, que es un vídeodanza que hice con la compañía Danza Mobile, que es una compañía con síndrome de down: muy diferente pero igualmente satisfactoria.

Las vídeocreaciones que he hecho y todo esto es otro lenguaje muy distinto y disfruto con todo. No tengo ninguna preferencia. Yo soy un contador de historias. Da igual el medio. Me gusta contar historias. Como dicen en Marruecos, un charlatán (risas).

El director Julio Fraga (izquierda) junto a los protagonistas del film.
El director Julio Fraga (izquierda) junto a los protagonistas del film.

¿Qué le parece de que todos los miembros de su equipo fueran andaluces y que se estrene en el Festival de Málaga?

Fantástico. A mí cuando me hablan de cine andaluz siempre digo: “¿Quién es la producción? Sí, un tío de Barcelona o de Madrid…”. Es un cine andaluz cuando se produce todo aquí, si no, es un cine hispanoandaluz, o madrileñoandaluz, o catalanandaluz. Pero una producción andaluza, 100%, es ésta.

Todo el mundo es andaluz. Todo se ha gestado aquí: desde el guion, la idea, los actores, los técnicos, el material alquilado… todo es andaluz. Hasta la cámara que era lo más complicado, porque aquí hay poco material.

¿Cuál es su experiencia al respecto?

Estrenar en la ciudad en la que hemos rodado es fantástico. Es como devolverle a Málaga lo que se ha creado en la ciudad. Ayer fue muy emocionante, gratificante, ver que se respondía a esta propuesta.

¿Es reconocible la ciudad durante la grabación?

Sí, totalmente. Además veías que el público murmuraba: “Mira, eso es la Alcazaba, el Museo Picasso, la calle San Agustín, Císter, los Baños del Carmen…” (risas). Era muy gracioso.

Para contar la historia queríamos una pareja que viviera en una ciudad cosmopolita europea. Podría ser Málaga o París. Queríamos meter a Málaga como ciudad andaluza cosmopolita abierta al mundo, por el Muelle Uno y todo esto. Es una ciudad que se ha vuelto como un puerto de transición: con todos los barcos que llegan, la gente que se baja, conoce la ciudad, con todo lo que se está envolviendo a nivel de museos, de cultura… Entonces, en ese planteamiento cosmopolita queríamos establecer a estos dos personajes. Para que la historia fuera lo más creíble posible.

¿Por qué se conforma con un ‘suficiente alto’?

(Risas) El problema es que no nos conformamos. El planteamiento que hacemos de la película es una reflexión sobre las relaciones de pareja. Se la presentamos al público para que reflexione sobre lo que él dice que quiere y, realmente, cuánto quiere, o lo que le dicen que le quiere y realmente le quiere. Siempre decimos “yo te quiero más” y si eres sincero contigo mismo quizá eso no sea así.

Tenemos que entender que lo importante no es quererse mucho sino quererse. De igual a igual. Que lo comparta todo con la otra persona y que se tenga una relación de crecimiento. Si una persona no crece como ser humano o profesionalmente con la ayuda de pareja, entonces esa relación no está funcionando. Las relaciones tienen que ser para crecer, no para humillarte ni nada de eso. Este concepto actualmente es algo que está mucho más abierto: ya no hablamos de príncipes azules ni Pretty woman roja, la vida no es así. La vida es empezar una relación con mil dudas, con celos, ternura… tiene muchas cosas. Esto es un poco lo que queremos contar en la película. Las relaciones de pareja no son como se nos cuenta en el cine, y que el cine esté más cerca de la realidad que de la ficción, ahí es donde tenemos que estar.

¿Se puede calificar el amor en una escala?

El problema no es este, es que la juventud empieza a volver atrás, a la época de mis padres porque falta educación sentimental. Este es el problema más grave que tenemos en España: nos educan en las escuelas a saber mucho, a tener un cerebro fantástico, pero nunca nos educan en los sentimientos, no hay una asignatura que sea ‘relaciones sociales’, ‘control de tus sentimientos’ o ‘el sexo y las relaciones de pareja’. No hay estas asignaturas, no nos educan para los sentimientos. Para que expresar tus sentimientos automáticamente te convierta en un sensiblón, un débil o un frágil, o más todavía, te califican de homosexual, lesbiana o un no sé qué por expresar sus sentimientos. ¿Esto qué es? ¿Adónde estamos llegando, señores? Vamos a ver si lo que está fallando es la educación.

Seis y medio es la nota mínima que te exigen desde el Ministerio de Educación para poder acceder a una beca, ¿qué le parece?

Ah, ¿sí? No lo sabía y me parece fatal. Este señor ministro nos va a matar. No da una, hombre… Es que no da una. Hay gente fantástica que termina la universidad, que debería poder optar a una beca aunque haya sacado un cinco. La cuestión es que esa persona se merezca, por falta de medios, poder acceder a esa beca. Me parece horroroso.

Rueda de prensa presentación 'Seis y medio'
Rueda de prensa presentación ‘Seis y medio’

¿Cómo le parece que se están formando los jóvenes actualmente en Málaga y en Andalucía con el sistema de estudios de arte dramático o comunicación audiovisual? ¿Cómo de preparados están saliendo esos jóvenes?

Enseñan mucha teoría y no hay prácticas. El que sale para adelante es porque por su cuenta ha hecho prácticas fuera de la universidad o fuera de la escuela de arte dramático. Yo animo a cumplir con la escuela, que es lo que yo hice. Ser un alumno ejemplar con un sobresaliente y decir ‘vale, no he aprendido nada contigo, pero durante estos tres años si he estado haciendo un montón de cosas que me han ayudado’. Y volvemos de nuevo: falla la educación. Fallan las universidades, fallan las escuelas de cine y teatro… Están fallando porque no enseñan desde la práctica, sino que enseñan desde una teoría y un libro que se han aprendido. La gran mayoría de los profesores que están dando clase en las escuelas de cine y teatro son gente que realmente no han hecho nada en la vida, sino sacarse un puesto de trabajo, nada más. Es una pena que un tío que no ha hecho una película esté dando clases de hacer cine, o que un tío que está dando clase en interpretación y no ha hecho nunca nada, pues vale… Ganó una serie de títulos y entró a ser profesor de la escuela de arte dramático, pero no hizo nada anteriormente. Nada práctico. Entonces, ¿qué va a enseñar? Pues enseña lo que ha estudiado él: teoría, pero no enseña práctica.

¿Qué le diría a un joven que intenta abrirse paso en el mundo de la producción, la interpretación o la dirección de cine?

Que estudie para banco (risas). Le diría que esta profesión se aprende empezando desde abajo y subiendo escalita a escalita. Que empiece desde abajo y que haga mucha práctica, que es la única manera. La teoría también está bien, hay que leer mucho y nadie lee libros de cine, libros de directores que cuentan cómo ruedan y los problemas que han tenido. Nadie lee y es un problema grave. Volvemos a la educación: si no enseñamos a leer tendremos cada vez un país más tonto.

¿Qué recorrido le gustaría que tuviera Seis y medio?

Yo creo que Seis y medio es una película que hay que ver porque te va a sentar muy bien como persona. Te va a hacer reflexionar sobre tus sentimientos. Todo lo que sea pararte una hora y media para reflexionar sobre tus sentimientos es fantástico. Es como una terapia. Una película que es una terapia para que la gente reflexione sobre el concepto de amor y sobre lo que él ama más que sobre lo que los demás le aman.

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Un comentario sobre “Julio Fraga: “Si no enseñamos a leer tendremos cada vez un país más tonto”

  • el 8 abril, 2017 a las 18:03
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    Heⅼlo, after reading this amazing article i am аѕ
    well glad to share myy familiarity here with colleagues.

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