La crítica del Fancine: "The world of Kanako" e "It Follows"

Este año el Fancine viene ya bastante calentito de Sitges, y aquí en Málaga, terral en noviembre incluido, no hace más que seguir subiendo su temperatura. Como en la sesión de un DJ que parece sacada de tus mejores listas de Spotify, todo sorprende, y además para bien.

Autor: Kiko Izquierdo

Recuerdo que el año pasado, el Fancine a veces sabía amargamente a una tarde de domingo viendo Antena 3, especialmente su sección de largometrajes a concurso. Pero no se preocupen los pueblos, y arrepiéntanse aquellos que han dedicado este fin de semana a otra cosa que no haya sido vivir en el Cine Albéniz, pues aún quedan oportunidades (y dinero: recordad, 2€ la película) de gozar con la intensa programación con la que nos halaga un festival que parece recuperar poco a poco la cordura.

Hoy os hablaré de dos películas: The World of Kanako e It Follows; por supuesto, sin spoilers.

Ambas, provenientes de la Sección Oficial de Sitges (la primera con más suerte que la segunda), prometían y embriagaban mi hype iniciado con aquella entrevista en la radio a los organizadores del festival catalán.

The world of Kanako

De ella ya se decían maravillas. Aunque quien ganara en Sitges fuera Koji Yakusho, su protagonista, efectivamente su fotografía es espléndida. Pero, ¿de verdad se queda ahí? NO. Me parece que tiene un guion excelente y que es otra de estas películas necesarias (como tanto he reincidido con Gone Girl).

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Cartel original en japonés

Kanako es fruto de un mundo en el que existe la maldad, y ésta no se preocupa tanto por las apariencias como el resto de las gentes. En este mundo la maldad se aloja en las cosas más bellas. Sin tapujos en el tratamiento de la crueldad humana  – otro gran acierto, a mi parecer- , la película se desarrolla absolutamente imparable, como la búsqueda, hasta que el frenazo en seco en la nieve nos deja helados. La película en sí nos deja un poco abrumados y perdidos, con un batiburrillo de sensaciones en el estómago. Si algo malo puedo decir de The world of Kanako es lo poco que me convence su montaje en cuanto a lo que tiene de televisivo (sólo decir al respecto que dudo que los epilépticos puedan ver la tele en Japón). Me explico: los planos a veces se interrumpen a una velocidad insoportable; quizá seré yo, que estoy hecho un viejo, mi subjetivísimo amor por los planos largos y lentos (los bien hechos, claro), o mi affaire con el documental, pero de veras puedo asegurar que viví momentos en los que me sentía molesto, quería saborear cada plano y el montador me lo impedía. Eso me frustraba. Sin embargo, esto producía en mí un valor añadido a todas aquellas sensaciones que la propia película me provocaba.

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Holii

De la edición de sonido quiero arriesgarme y decir que no es sino sencillamente perfecta, más aún que la de LFO (otra de las películas a concurso), a pesar de ser precisamente en ésta última la mayor coba con la que pueda contar y es, no me malentendáis, muy buena. Cada pequeño y particular sonido a su volumen exacto, la panoramización de ciertos efectos, lo bien que reflejaban los altavoces del cine lo que se estaba proyectando en la pantalla. Desde mi punto de vista algo, sin lugar a dudas, muy a tener en cuenta en cualquier producto audiovisual. Prestadle atención si podeis verla en un cine.

Por cierto, son muy grandes esas imágenes que casi parecen un metraje encontrado de lo que viene siendo la noche en Japón: ultrasaturada, atropellada y en las antípodas de la cordura.

En fin, sólo me queda casi rogaros que vayáis a verla esta noche a las 22.30 en la Sala 3 del Cine Albéniz, es vuestra última oportunidad, ya que las películas en el Fancine sólo tienen 2 pases.

It Follows

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Cartel original

Sí. Un rotundo y sonoro sí. No lo pude evitar, cuando terminó la película (ay, ¡cómo termina!) grité , aunque quizás demasiado alto, “¡Finalaco!”. Aunque por lo visto, el final fue lo que menos convenció a los asistentes de esta sesión. Grax diosito por no dejarles votar al ser el segundo pase, y es que este año tanto corto como largometrajes a concurso se someten a la votación del público. Eso sí, únicamente en su primer pase. Supongo que estarían demasiado acostumbrados a que las películas de terror (mi amiga decía que era suspense, pero yo sigo pensando que es terror) tengan otro tipo de finales. Bueno, más allá de esto, esta es una película demasiado a tener en cuenta como para haber escapado de Sitges sin una sola chuchería, aunque habría que haber visto todo lo que allí se mostró como para poder afirmar tal cosa.

Mientras que The world of Kanako contaba con la fotografía, el sonido y el guión como sus 3 guerreros más valientes, It Follows se presenta al enemigo con una iluminación deliciosa, una idea de partida interesantísima y, como he dicho, un final fantástico. Despiecemos.

Sobre la iluminación, de veras, no podría haberla descrito con mejor palabra: deliciosa. Es más táctil que visual, dota de unos colores fascinantes y concede a las pieles ese favor que le hace el cine a los actores de tener seda por poros. No sólo es acertada, sino que aporta a la totalidad de la película un gusto y delicadeza que mejora sin duda el resultado final.

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Más tensión que un Umeño de papeleo Erasmus

Reconozcámoslo: ¿quién se atreve a día de hoy a inventar una historia de terror sin caer en lo absurdo, en lo redundante o en más de lo mismo de siempre? Bueno, pues aunque el director y guionista David Robert Michels no haya renovado el género ni se haya pasado al terror psicológico puro (como han hecho todos), al menos ha aportado su granito de arena a la quizás ingenua labor de intentar revivir el género y hacerlo bien. A todo esto, hace una interesante reconceptualización del spoiler  durante los cinco primeros minutos del film al explicitar la muerte de la protagonista justo al principio de la película. Con esto uno no sólo no pierde el interés en saber qué va a ocurrir, sino que además esto ayuda a aumentar considerablemente la angustia provocada por esta presencia terrorífica.

En fin, sólo lamento no haber podido verla antes para recomendárosla, pues anoche tuvo lugar su segundo y último pase en este Fancine, que a pesar de parecer haberse acabado ya por haber puesto tantas cartas sobre la mesa, se encuentra en su ecuador.

 Id al cine, coño.

Kiko Izquierdo

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