Los alumnos de La Cónsula empiezan sus clases con el restaurante cerrado y sin prácticas

Los alumnos de la escuela de hostelería La Cónsula retomaron el pasado martes sus clases con aparente normalidad tras la integración del centro en el Servicio Andaluz de Empleo. Un inicio tardío tras un largo proceso que ha mermado el prestigio y la calidad de una de las escuelas de hostelería con mayor proyección de la provincia.

Tras continuas manifestaciones de alumnos y profesores, un encierro en las instalaciones del centro y la movilización de los partidos políticos de la provincia, no fue hasta el pasado 10 de febrero cuando la escuela pasó a formar parte del SAE, aunque todavía no se han puesto al día los pagos de los profesores que acumulan más de nueve nóminas pendientes.

Pese a su integración, la escuela funcionará sólo a medias, es decir, el restaurante del centro permanecerá cerrado, lo que imposibilita a los alumnos de segundo curso realizar sus prácticas educativas. Esta situación supone un nuevo bache para estos alumnos que ven, una vez más, dañada su formación durante los últimos meses antes de finalizar por completo su aprendizaje. El SAE justifica que al no poder recibir beneficios de ninguna de las empresas de las que tiene jurisdicción, no tiene permiso para abrir el restaurante hasta que su actividad sea regulada y estudiada. Fuentes internas de la propia escuela aseguran que el proceso será largo y desconocen una fecha concreta a corto o medio plazo para la apertura del restaurante. La actividad de los alumnos de primer curso continuará con total normalidad aunque para el próximo curso el problema del restaurante podría persistir. Pese a las nuevas dificultades que deben afrontar, los alumnos no van a tirar la toalla y seguirán luchando por recibir una formación de calidad como han hecho hasta ahora.

Un método alternativo

El cierre del restaurante repercute en la formación práctica del alumnado al no poder trabajar en el ambiente habitual de la hostelería. Por ello, la propia escuela pondrá en marcha un plan alternativo para dar solución al vacío práctico de los alumnos de segundo curso. Así, 30 comensales del propio equipo de La Cónsula disfrutarán a diario de un plato distinto de cada una de las partidas en las que se distribuyen los alumnos con el fin de dar salida a lo que vayan elaborando según la programación práctica del centro. Vamos a poner en marcha un servicio ficticio. De algún modo tendremos que superar las barreras que nos ponga la Junta de Andalucía”, afirma Sara Moreno, una de las alumnas afectadas. Aunque parezca que todo está funcionando bien, nosotros seguimos sin poder aprender todo lo que querríamos”, señala.

Una formación incompleta

Otro de los inconvenientes con los que se encuentran los alumnos de segundo curso es el tiempo. Pese a haber recibido una formación discontinua durante estos dos últimos años, su formación pretende darse por finalizada de manera definitiva en junio, sin opción a recibir una compensación por el aprendizaje perdido. Una decisión que afectará a los alumnos en su futuro laboral, pues no contarán con la misma preparación técnica con la que sí cuentan sus predecesores. Durante estos días, los alumnos se han reunido con los dirigentes del centro para proponerles alargar el curso hasta el mes de diciembre. “Descansaríamos durante julio y agosto, y en septiembre volveríamos a clase hasta diciembre”, propone Nelson de Arcos. El equipo directivo y el profesorado se han mostrado favorables a esta iniciativa. Además, no se iniciaría una nueva promoción hasta que los alumnos actuales finalizasen totalmente su formación, en la que se incluyen también dos meses de prácticas gestionadas por la escuela. No se trata sólo de alargar las clases, queremos hacer nuestras prácticas a partir del mes de diciembre, una vez hayamos recuperado la formación necesaria para enfrentarnos al mundo laboral, aclara Nelson.Muchos de nosotros hemos empezado prácticas laborales complementarios para ganar algo de fondo de cara a nuestro futuro laboral”. Un inicio de curso insuficiente para unos jóvenes que han dejado atrás sus carreras universitarias, sus ciudades de origen y relaciones personales apostando por una formación de calidad que les permita posicionarse dentro del mundo de la cocina.

Si te gusta, comparte...Share on FacebookTweet about this on TwitterEmail this to someoneShare on Google+Share on LinkedIn

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *