Los alumnos suspensos durante su movilidad podrán recuperar en la UMA

La nueva normativa de movilidad permitirá que aquellos alumnos que suspendieron asignaturas durante su estancia puedan recuperarlas desde Málaga. Anteriormente, el estudiante debía volver a la universidad extranjera y aprobarla, con el consiguiente gasto económico en el viaje.

El último Consejo de Estudiantes (CEUMA) del pasado viernes 6 de marzo desglosó algunos puntos más del nuevo reglamento de movilidad. Hace poco que el vicerrectorado de esta área implantara una normativa para los umeños enviados al extranjero y recibidos, que antes no existía y se regía por diferentes acuerdos de Relaciones Internacionales.

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Un momento del pleno

Si te has ido de Erasmus y te ha quedado alguna asignatura por aprobar -algunos profesores no lo ponen nada fácil para seguir con la fiesta-, no te preocupes en volver a la universidad extranjera para aprobar el examen de septiembre. La nueva normativa de movilidad, que debe ser aprobada en Consejo de Gobierno, permitirá que recuperes esa maldita asignatura en la Universidad de Málaga. Pronto conoceremos los detalles que regularán este apartado.

Esta norma regula la figura del coordinador y del tutor académico, que antes existían en una especie de “limbo legal”. Se encargan de legalizar las asignaturas y sus convalidaciones en créditos ETCS, así como de informar a los estudiantes sobre los destinos y de los acuerdos entre universidades. El tutor es quien tratará los asuntos más cercanos al estudiante, y el coordinador organizará a todos los tutores de un mismo centro.

Otros asuntos

El informe de la Comisión Académica del CEUMA informaba de la importancia de dejar por escrito las sugerencias y malestares de los umeños. Tras la reunión que tuvieron con el jefe de inspección de servicios, concluyeron que los alumnos no ponen nada por escrito. “Las quejas no llegan, necesitamos que los alumnos interpongan instancias”, dice Paula Fernández, miembro de la junta directiva del Consejo. Tanto ella como Ibrahím Ginés propusieron un sistema de instancias mediante códigos QR: la reclamación sería recibida por el mismo CEUMA, que la remitiría al departamento correspondiente. Enrique Caro, jefe de Inspección de Servicios, desconoce si este sistema puede implantarse en la UMA, pero promete estudiarlo detenidamente. El actual sistema garantiza la confidencialidad del alumno que se queja, ya que el docente no debe recibir el nombre ni la firma de la persona que interpone la instancia.

Se escucharon propuestas de eliminar el mínimo de créditos de matriculación, la flexibilización de los requisitos de los estudiantes “no presenciales”, y la consideración del representante universitario como un estudiante a tiempo parcial. “La exigencia mínima [de la representación] es de tres semanas académicas”, apostilla Ibrahím Ginés, que comenta no conocer cómo se va a regular, y que puede haber umeños que podrían aprovechar esta condición sin aportar nada a la política universitaria.

El CEUMA también sirvió para conocer el nombre del aulario de Ciencias de la Comunicación: Isabel Oyarzábal.

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joseluzafra

Periodista y estudiante (espero que esto nunca cambie). Me considero un humilde crack al que le encanta la pizza, el rock, la cerveza y la pizza.

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