“Los exámenes en España son más difíciles porque se estudia todo de memoria”

Málaga es la ciudad que muchos estudiantes extranjeros escogen para realizar el famoso programa de movilidad Erasmus, ya sea por el clima o por las fiestas, pero, ¿qué opinan ellos de la UMA? ¿Juega la Erasmus Student Network (ESN) un papel importante a la hora de integrar a estos alumnos? Desde LA GENERAL te respondemos ambas cuestiones, por si eres boquerón y te apetece hacer un Erasmus en Málaga.
Realizado por Lucía Martos e Isabel Ruiz

La ESN es una organización sin ánimo de lucro que trata de ayudar a estudiantes internacionales, así como a su integración. Se encarga de llevar a cabo numerosos eventos a lo largo del año para que los Erasmus vivan una experiencia única. La presidenta de ESN Málaga, Verónica Navas, afirma que este proyecto “nació junto con los primeros programas de movilidad europea para ayudar a solventar las necesidades que los estudiantes experimentaban durante su estancia en el extranjero”. La primera sede surgió en 1989 en Utrecht y poco a poco se fue extendiendo por toda Europa. Hoy día cuentan con más de 400 secciones locales en toda la red europea mientras que la sede en Málaga nació en noviembre de 2009 gracias a su fundador Francesco, un chico italiano que llegó a nuestra ciudad siendo parte de ESN Italia. Ante la falta de apoyo para los estudiantes extranjeros, vio necesario crear un grupo de voluntarios e instaurarla.

Esta organización se nutre de las redes sociales para ponerse en contacto con los estudiantes, pero su pilar más fuerte es la Oficina de Relaciones Internacionales, que envía la información de la ESN a los estudiantes y ellos deciden ponerse o no en contacto si necesitan ayuda o quieren participar en las actividades que organizan.

Pero si hay algo que de verdad ayuda a los estudiantes Erasmus es la tarjeta que la organización ofrece, la tarjeta ESN. Verónica asegura que es la identificación de los alumnos como parte de la asociación para participar en las actividades, ya que con ella se pueden obtener descuentos en todas las ciudades europeas donde hay secciones ESN, así como en todo tipo de establecimientos y entradas a monumentos y museos.

¡¡¡Qué felicidad!!!
¡¡¡Qué felicidad!!!

La organización no solo realiza a cabo viajes, sino que recoge un “amplio abanico de actividades para poder satisfacer los gustos de la mayoría de los estudiantes. Se realizan desde actividades deportivas (pequeños torneos deportivos, quedadas en la playa para jugar al vóley y juegos de integración), tándem (intercambios lingüísticos, clases de español, visitas culturales), ‘Erasmus in the School’ (charlas, talleres… en colegios para fomentar la movilidad y la importancia del aprendizaje de idiomas entre los más pequeños), actividades sociales (donación de sangre, recogida de alimentos y de juguetes) y también recogida de ropa, material escolar, menaje… de los estudiantes que se van y lo iban a tirar para donarlo a asociaciones que lo necesitan, entre otras cosas”.

La visión de los erasmus sobre la UMA

El cambio de país, amigos, comida, fiesta o el precio de la cerveza son unos de los cambios más representativos que experimenta un erasmus, pero, aunque a veces parezca que no, tienen también sus responsabilidades, y una de ellas es acudir a clases. Ejemplo de ello es Leila Hery, estudiante de 3º año de Filología Hispánica. Procede de la Bretaña, Francia, y lleva desde el pasado septiembre de Erasmus en Málaga. LA GENERAL charló un rato con ella:

¿Por qué elegiste Málaga como destino Erasmus?

Porque quería una ciudad que no conocía, y como en la universidad en Francia me dio algunas ciudades, no tenía muchas opciones. Ya había ido antes a Andalucía, me encanta la región.

¿Cómo es la experiencia de estudiar en la UMA?

(Risas). Depende del profesor, porque hay algunos que están muy atentos con los estudiantes erasmus, y hay otros a los que les das igual, te consideran como uno más, no hacen esfuerzos si preguntas algo en clase.

¿Qué impresión tienes de la Facultad de Filosofía y Letras?

Está bien, aunque no habéis visto la mía en Francia (risas).

Leila Hery, estudiante de intercambio en Málaga durante el curso 15/16.
Leila Hery, estudiante de intercambio en Málaga durante el curso 15/16.

¿Cuáles consideras que son las ventajas e inconvenientes de estudiar en la UMA?

El ambiente es mucho más familiar aquí: los profesores hacen chistes, se llama al profesor por su nombre, cosa que en Francia no se puede hacer, ya que se les llama por su apellido.

En cuanto a los exámenes, ¿consideras que son más complicados aquí o en Francia?

Todo el mundo dice que es más fácil aquí, pero a mí me parece más difícil, porque en Francia aprendes cosas pero no hay que aprender de memoria; aquí en Málaga todo se aprende así, y por ello me cuesta mucho más, porque nunca he tenido que memorizar para un examen. Allí en Francia hay que reflexionar más.

¿Cuál es tu opinión acerca de la ESN?

Me encanta, hay muchos voluntarios que te ayudan sobre todo cuando recién llegas a la ciudad y estás un poco perdido. Desde principios de septiembre han organizado numerosos eventos y gracias a eso conocí a todos los amigos que tengo ahora.

Háblanos de la tarjeta que ofrece la ESN

Cuesta unos 8€, y con ella tienes descuentos en Copicentro, en los viajes en autobús, y también puedes ir a todos los viajes que organiza la ESN.

¿A qué sitios has ido?

Granada, Madrid, Portugal, Ronda y a Córdoba, pero estos dos últimos eran viajes de un día. Los demás son de 2 o 3 días.

¿Hay apoyo de la ESN para los Erasmus que no se manejen tan bien con el español?

Sí, la ESN da clases de español, que empiezan ahora. En el primer semestre no había, pero en el segundo semestre hay un montón de erasmus que no hablan nada de español, porque las clases en la facultad eran en inglés, según me han contado. Pero la mayoría de los voluntarios de la organización hablan inglés.

Los erasmus os juntáis entre vosotros u os abrís a hacer más amigos, puesto que normalmente suelen agruparse. ¿Hay mucha aceptación en tu clase por parte de los españoles?

Depende de las clases, porque en mi clase soy la única erasmus. A veces intento hablar con los españoles, pero rápidamente pasan a otra cosa, aunque hay algunos que sí te ayudan. Estoy yendo a clases del primer, segundo, tercer y cuarto año, y los de cuarto son muchos más agradables que los de primero.

Los franceses también se juntan entre ellos, como los españoles. En mi clase en Francia había españoles y se juntaban entre ellos, nosotros intentábamos hablar con ellos, pero pasaban. Yo aquí intento no hablar francés, pero sé que hay un montón de franceses que han creado grupos de Facebook y de Whatsapp y se juntan entre ellos. Yo me hice amiga de unos de Argentina, hablan muy bien y me han ayudado mucho al principio de mi estancia.

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Lucía Martos

Improviso todo planificadamente.

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