Luis Conde, cuando la medicina se antepone al baloncesto

El exjugador de baloncesto nos atendía para contarnos cómo fue compaginar deporte al máximo nivel y estudios, y cómo se vive ese estrés que suponía compaginar los estudios con el baloncesto. El caso de Luis es (era) uno más de esos umeños que deben hacer malabares para compaginar sus estudios y su trabajo.

Luis Conde a día de hoy podría parecer un universitario más matriculado en tercero en la Facultad de Medicina de la UMA: clases, prácticas, horas de biblioteca… Pero lo que hace diferente a Luis no es el ahora, sino el antes. Enrolado desde cadete –cuando cursaba tercero de la ESO– en las filas del Unicaja Málaga, el pasado verano decidió colgar las botas para dedicarse por completo a la medicina tras una temporada en la que disputó minutos en Liga Endesa y Euroliga. Antes del encuentro que disputó el Clínicas Rincón ante el Ourense Baloncesto pudimos charlar con él sobre cómo ha cambiado su día a día y sus planes de futuro.

Luis Conde (17/02/1993, Málaga), para quien no lo conozca siempre fue eso que a los hipsters les gusta llamar “prospect” de jugador, un joven talento en el que siempre hubo albergadas grandes esperanzas para triunfar en el deporte de la pelota naranja. Pocos pensaban que tenía ese potencial cuando comenzó “en extraescolares en cuarto de primaria” en su colegio, La Presentación , para pasar por el CB El Palo. Sin embargo el Unicaja se fijó en él y pasó a formar parte de su cantera. En ese momento no esconde que “se empezó a notar el estudiar y entrenar, pues entrenaba más horas y más días” pero a pesar de todo afirma haber sido siempre “un buen estudiante que llevaba las cosas al día y tenía la fuerza de voluntad de ponerme a estudiar después de los entrenamientos”.

Sus primeros éxitos deportivos llegaron en el verano de 2009, cuando participó con la selección U16 en el Europeo que tuvo lugar en Kaunas (Lituania) y donde la selección española se hizo con el oro, y compartió equipo con jugadores ACB como Jaime Fernández (Estudiantes), Mikel Motos, Julen Olaizola y Dani Díez (Gipuzkoa Basket) o Álex Suárez (Joventut). Ese torneo sería el primero de muchos, y es que “cada verano pasaba al menos un mes fuera con la selección”.

La selección U16, oro en Kaunas
La selección U16, oro en Kaunas

Ser un buen estudiante le permitió, llegado el momento, matricularse en Medicina, como quería, y a la vez había logrado hacerse un hueco en el Clínicas Rincón en LEB Oro, segunda categoría del baloncesto nacional, después de jugar a caballo entre el equipo EBA de Unicaja y el Clínicas la temporada anterior. Con la llegada de la Universidad y jugando ya en categoría profesional y los sacrificios: “ya no entrenaba una vez al día como en cantera, sino dos: mañana y tarde. Eso me impedía ir a clase. Llegaba a las prácticas siempre tarde. Pero con fuerza de voluntad, sacrificio y organización se puede hacer. Es un estrés estar siempre de arriba para abajo, viajando, jugando y estudiando, pero se puede”.

Estudiar y trabajar, en este caso como deportista profesional, nunca es sencillo, más aún si tu trabajo te impide ir a clase. Sin embargo, Luis ante sus limitaciones afirma que “siempre intentaba hablar con los profesores y que conocieran mi situación como jugador profesional de baloncesto. Algunos profesores te daban más flexibilidad que otros, pero nunca he tenido ningún problema para cambiar las prácticas”. La Universidad de Málaga cuenta con, entre otros convenios y estatutos, con la figura de Deportista Universitario de Alto Nivel (DUMAN) –explicada en este artículo– que otorga una serie de privilegios por dicha situación, y aunque Conde firmó dicho acuerdo nos confiesa que “nunca lo he llegado a utilizar” y que “por suerte nunca me han coincidido exámenes y partidos, por lo que no he tenido que solicitar un cambio; aunque creo que sería bastante complicado hacerlo para una sola persona, no creo que lo hagan”. A pesar de este hecho no esconde que los beneficios que aporta “te hace las cosas más fáciles”, y que no solo tienes la posibilidad de cambiar prácticas y exámenes, también “si en un momento dado necesitas un tutor lo ponen a tu disposición”.

Mikel Uriz y Luis Conde, compañeros en la selección y rivales en Adecco Oro | Fotografía Clínicas Rincón
Mikel Uriz y Luis Conde, compañeros en la selección y rivales en Adecco Oro | Fotografía Clínicas Rincón

Aún con todo esto, Luis decidió colgar las botas el pasado verano y a pesar de que “fue una decisión muy complicada” y no esconde que “el baloncesto ha sido mi vida”. El malagueño que lo que quería “era jugar ACB y aunque soy muy joven y podría lograrlo más tarde, suponía no llevar como querría ahora mismo ni el baloncesto ni la carrera. Así que decidí llevar la carrera mejor”, y es que “llega un momento que las asignaturas se hacen más complicadas, las prácticas son más horas, y hay que elegir entre una cosa u otra. Yo siempre lo he dicho que para mí son más importantes los estudios tal y como están las cosas ahora”, aunque, palabras suyas, “el baloncesto siempre está ahí, como aficionado o como hobby”.

Este curso Luis es ‘un alumno de Medicina más’, dedicado y centrado en sus estudios: “Ahora voy a clase, que antes nunca podía porque estaba entrenando. Y cuando no tengo clase me meto en la biblioteca a estudiar o en casa por las tardes. Estoy todo el día estudiando. Te das cuenta de las horas que son necesarias para sacar las asignaturas de tercero que tengo ahora, y que con el baloncesto no sería posible”. Además ha aprovechado estas horas que no tenía anteriormente para examinarse en noviembre “de asignaturas que tenía de segundo” aunque afirma que le “ha quitado tiempo de las de tercero que tengo ahora, así que ahora toca ponerme las pilas para ponerme al día”.

Luis frente a su facultad | Fotografía Cristina Morales (LOMA)
Luis frente a su facultad | Fotografía Cristina Morales (LOMA)

Conde siempre se ha mostrado interesado en la traumatología como especialidad, en buena parte influenciado porque su padre es traumatólogo pero también “porque puede estar relacionado con el deporte, incluso en un momento dado puede ser médico deportivo. Hay también una especialidad que es medicina deportiva que también me gustaría hacerla por seguir vinculado al deporte y al baloncesto”, pero “la carrera es muy larga, me quedan cuatro años todavía y a lo mejor de aquí a entonces encuentro alguna cosa que me guste más”. Lo que siempre ha tenido claro es que no había que perder el tiempo y reconoce “que cuando en el equipo había algún problema y nuestra médico estaba tratando a quien fuera y yo metía la cabeza para aprender, me gustaba y me gusta”.

Las horas de entrenamiento que ahora tiene ‘libres’ son en buena parte también para su familia, su novia y sus amigos, quienes “siempre que he tenido que tomar una decisión me han apoyado”, y ahora en su vuelta a la ‘vida universitaria normal’ continúan siendo una pieza clave del joven malagueño, como en la otro cualquiera.

Gracias por todo, Doctor Conde; por los años de baloncesto, por tu tiempo para atendernos y por lo que queda por venir.

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Javi Gallardo

Crecí entre números. Cuando me cansé de calcular comencé a juntar letras. Ahora escribo textos largos para que parezca que sé algo.

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