‘Philo Show’: La hora de los filósofos con suaj

Nos colamos en el preestreno de la webserie umeña en la que Pitágoras, Platón, Descartes, Hume, Kant y Nietzsche aparecen en un reality televisivo en Guadix Shore.

(Si tienes interés en ver la serie, este artículo contiene spoilers de los tres primeros episodios).

Ni los creadores de ‘Philo Show’, (Víctor Franco, dirección y guion; Aitor Alonso, producción; y Arián Ortíz, música, sonido y asistencia) se creían que habían llenado las 360 butacas de la sala 1 del Cine Albéniz, el emblemático recinto malagueño que proyectó este pasado jueves el preestreno de esta webserie realizada por 18 estudiantes de la Universidad de Málaga.

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La propuesta resultaba muy arriesgada tanto en formato y contenido: crear un programa de telerrealidad protagonizado por los seis filósofos que más han trascendido en la sociedad contemporánea. Con esta premisa, uno se hace las expectativas de un metraje brillante o se queda en el bluf. Con los tres episodios (de los 12 en total) mostrados en el preestreno, parece salvarse de lo segundo pero sin pretender aspirar a lo primero.

‘Philo Show’ se desarrolla por episodios de diez minutos de duración donde los personajes -todos principales- interactúan en situaciones rocambolescas y absurdas. Cada uno de los integrantes se enfrenta a sus problemas con el bagaje de su corriente de pensamiento y sus postulados, todo ello adaptado al lenguaje y la vida millenial.

El primer episodio, Realidad, se nos presenta los personajes a bandazos, que transcurre sin luces para situar a trompicones al espectador en la historia. Comenzando por Platón (Steven Sanz), un docente de la Facultad de Filosofía y Letras que rinde culto a su cuerpo, a la bondad y al reguetón, que decide dejar su vida universitaria para asistir al Philo Show. Descartes (Álvaro Gijón) hace un guiño a Zygmunt Bauman y presupone que existe debido y gracias a Twitter: “tuiteo, luego existo”. Nietzsche (Varo Quero) encarna a un hipster frustrado, nihilista y rancio. Kant (Pablo Gómez) es un chaval casto, pacífico y amigo del deber que, recluido en su casa como hábitat permanente, apuesta por apuntarse al programa.

Mención aparte merecen Pit y Goras (Natalia de Jesús y Agustina Elisabeth, respectivamente), un personaje dividido que encarna a la escuela Pitagórica y que buscan combatir el machismo heteropatriarcal haciéndose pasar por dos machotes en el Philo Show y demostrando así que son tan capaces como los hombres y la infravaloración de pensadoras feministas en la historia de la filosofía. También destaca en estos tres episodios Hume (J.J. Sanz), un hombre adherido a la razón y al humanismo, que ha llegado a recordar a una mezcla de Vincent Finch y Berto Romero.

El segundo capítulo, Deber, presenta a los participantes del reality como trabajadores de una cafetería de Fuengirola, en la que amplían y profundizan sus personajes. Este episodio demuestra que la estancia en Guadix Shore puede conllevar una serie de obligaciones para contentar a la jefa. Sin embargo, esta vez se abandona el formato de telerrealidad (tan propio ahora del First Dates de Cuatro, del que The Office fue pionero) y pasa a una narración combinada entre los personajes. Esto supone sacrificar un atractivo de la propuesta para darle el protagonismo al contenido, cosa que se ve como necesaria para que el espectador pueda situarse plenamente en la historia y sus personajes.

La tercera pieza presentada, Placer, cuenta las aventuras de los filósofos en el Rocking Beatas, el bar de copas de los alientos de dragón y los malditos tripletes de Málaga capital. Esto permite a los participantes del Philo Show tener un contacto con la realidad millenial, destacando aquí un importante diálogo de Hume contra Kant, el que liga a través del empirismo vs el pensador casto e inocente.

La estética promocional de Philo Show es una combinación magnífica del vaporwave (tonos rosáceos y azules, a lo Vice City en VHS) y retratos modernistas e ilustrados de los protagonistas junto a elementos de la cultura swag (gafas de 8 bits, gorras Obey y colgantes niggas). Es un estilo resultón y atractivo que puede funcionar muy bien en las sucesivas promociones por redes sociales.

Por último, el primer episodio de la serie se estrena el lunes 3 de abril en el canal de Youtube de Philo Show, y subirán uno nuevo cada semana hasta alcanzar los 12 que capítulos de la primera temporada, y quizás, si salen los resultados, contemplando episodios especiales para festividades.

Lo mejor: es una serie que va a ir a más. Los intérpretes se sienten más cómodos y seguros conforme va desarrollándose la trama

Lo menos bueno: el sonido. Se comprende que en los realities no cuidan tanto este aspecto, pero hay algunos diálogos, especialmente en el primer episodio, que no se llegan ni a escuchar correctamente.

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joseluzafra

Periodista y estudiante (espero que esto nunca cambie). Me considero un humilde crack al que le encanta la pizza, el rock, la cerveza y la pizza.

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