Revista Magnolia, emprendimiento cinematográfico umeño

La vida más allá de la UMA y dedicarse a lo que es tu pasión es posible. Charlamos con Antonio Arenas, uno de los fundadores de la revista Magnolia.

 

Acabar la carrera y enfrentarse al mercado laboral es un paso que muchos universitarios temen como quien se enfrenta a un lobo feroz. Ante este paso existe una opción que muchas veces no se valora: el emprendimiento. Así surgió la revista Magnolia, “una revista online de cine en la que leer de cine”, según se definen ellos mismo. Hoy os contamos cómo decidieron montar su propio medio, en el que podréis encontrar críticas, crónicas de festivales o entrevistas en profundidad en las que abordan el cine contemporáneo en toda su extensión.

Charlamos con Antonio Arenas, uno de los cinco fundadores de Magnolia y esto es lo que nos contó:

La revista se gesta, como quien dice, entre los muros de la Facultad de Comunicación de la UMA. ¿Os podíais imaginar que acabaríais haciendo algo así?

La revista la empezamos cuando ya habíamos terminado la carrera, varios meses después. Durante nuestra etapa en la Facultad varios de los que creamos Magnolia teníamos un programa, en la radio comunitaria Onda Color, donde hablábamos de cine, actualidad, música, etc. así que además de llevarnos bien y estar siempre que podíamos en los mismos grupos de prácticas, algo que como bien sabréis une bastante, sabíamos que teníamos los mismos intereses y que nos divertía hacer cosas juntos. Lo que nunca pensamos fue en profesionalizarnos, pero creo que desde muy pronto logramos generar una imagen mucho más profesional de lo que eran nuestra circunstancias, así que hemos seguido disimulando y haciendo lo único que sabemos, publicar el mejor contenido posible.

Tres de los componentes de Magnolia en el Festival de San Sebastián
Tres de los componentes de Magnolia en el Festival de San Sebastián

¿Cómo surgió la idea de crear la revista Magnolia? ¿Era la idea inicial o derivó hasta lo que podemos ver actualmente?

La idea inicial era muy parecida a la imagen actual, teníamos muy claro el concepto y el formato, la web es la misma. Ha habido una evolución, por supuesto, hemos aprendido mucho por el camino, nos hemos especializado más en festivales, en cine documental y alternativo, hemos tanteado el terreno del vídeo-ensayo… Todo este proceso de sacar adelante la revista, dedicar especiales a las filmografías de muchos cineastas, viajar de festival en festival, realmente nos ha formado y especializado. Cuando empezamos teníamos una visión más reducida del panorama, por así decirlo, la que puede tener un espectador o cinéfilo cualquiera, y nuestro objetivo ahora es seguir ampliándola a nuestros lectores.

¿Qué os llevó a emprender y crear vuestro propio medio?

Supongo que el tiempo libre y la falta de perspectivas laborales tras acabar la carrera. Nos parecía una oportunidad de darnos a conocer y de ponernos a prueba, de demostrar nuestras capacidades, ya que siempre habíamos querido dedicarnos a algo relacionado con el periodismo y el cine. Aún así, continuamos con nuestros estudios de Postgrado a la vez que desarrollábamos Magnolia, porque sabíamos desde el principio que eran caminos paralelos y que en algún momento podían separarse. De hecho, dos de los miembros originales sacaron plaza en oposiciones y han terminado por distanciarse más de la Revista, como es normal, pero en mi caso sí tenía bastante claro que quería dedicarme al periodismo cinematográfico y aquí seguimos.

Si os hubieran dicho en 2012 que ibais a llegar a tener más de 2.500 seguidores en Facebook y 5.000 en Twitter, ¿qué hubierais pensado?

Es algo que se escapó rápidamente de nuestras manos. Aunque el primer año fue difícil en cuanto a repercusión, como varios de nosotros nos mudamos a Madrid, muy pronto comenzamos a establecer vínculos y contactos, nos hicimos más visibles y tejimos una red de colaboradores muy rica. Pero también es cierto que hemos tocado nuestro techo. Son cifras que están muy bien, pero de las que hace ya dos años apenas avanzamos. Nos sucede igual con el número de visitas, está estancado. La crítica de cine especializada no deja de ser algo minoritario y para lograr éxito en redes sociales hace falta mucho esfuerzo diario y también ofrecer una serie de contenidos más superficiales o llamativos, por lo que no nos podemos quejar. No nos debemos a nadie más que a nuestro aprecio por los contenidos, tenemos unas cifras de seguidores muy modestas, pero que pocos medios independientes pueden conseguir.

319466_242446972542908_181191486_nLa crítica de cine no da dinero, sin embargo sois ejemplo de que sí hay un público que lo demanda. ¿Dónde pensáis que está el problema?

El problema está presente en todos los aspectos de la sociedad, es un círculo vicioso. Principalmente desde la pedagogía, creemos que falta mucha educación audiovisual en los colegios, como en la exhibición, que está absolutamente dominada por un cine comercial los  blockbusters norteamericanos que impiden la circulación de otra serie de películas que enriquecen y avivan un posible debate sobre el cine, condenadas a los espacios minoritarios. Nos queda el refugio de las filmotecas, los festivales y algunas salas cooperativas como Numax en Santiago o Zumzeig en Barcelona, pero no son suficientes para divulgar y dar a conocer el panorama tan apasionante como el que vivimos. Al final sucede que escribimos sobre películas que ha visto muy poca gente, y por supuesto le interesan a un espectro muy minoritario, si desde las instituciones públicas y los medios de comunicación se fomentara el cine con más criterio, probablemente habría un espectador más y mejor informado. Mientras tanto, seguiremos divulgando todas y aquellas películas que creamos que merecen la pena, más allá de sus circunstancias.

Tenéis una web donde la publicidad no existe, además por iniciativa propia, pero ¿cómo se sustenta Magnolia?

Con una aportación anual mínima de los socios fundadores, el coste del hosting es apenas de 80 euros al año. Evidentemente hacer Magnolia es una inversión de nuestro tiempo libre y también de nuestro dinero, pero también es nuestro mejor currículum y carta de presentación, muy pronto comprobamos que la inversión era mínima en comparación con las oportunidades que nos brindaba. Todos los colaboradores participan voluntariamente, en el fondo son amigos, no hay contraprestación económica, pero al final creo que nuestra visión del cine es lo que ha hecho que nos rodeemos de un grupo de críticos jóvenes que están en nuestra misma situación, tratando de labrarse un camino. Si nos dedicáramos a buscar publicidad, no habríamos tenido tiempo para escribir ni coordinar los números, pero es que además esa publicidad con nuestro ratio de visitas habría generado unos ingresos tan pequeños que tampoco habrían permitido poder pagar a los colaboradores. Estamos en esa tierra de nadie, pero al menos somos conscientes de nuestras limitaciones, aunque por supuesto queremos cambiarlas, pero hay que ir paso a paso.

Publicidad no, pero sí que hay un banner de Ecos del balón. Cómo surgió la idea de juntar fútbol y cine, porque colaboráis con ellos.

Por múltiples motivos. Primero porque son muy buenos amigos. Segundo porque son unos genios en lo suyo, realmente talentosos, no paran de crecer. Pero sobre todo porque veíamos que teníamos muchos aspectos en común, al final nos movía una pasión y otra forma posible de trasmitirla. Colaboramos con ellos durante una Eurocopa y un Mundial con artículos sobre fútbol y cine, así como en alguna que otra ocasión puntual uno de sus redactores solía escribir sobre cine en Magnolia. A día de hoy no seguimos colaborando pero nos sigue moviendo un afecto común por nuestros respectivos proyectos y ojalá volvamos a hacer algo juntos.

Hablando de contenidos, Magnolia es mucho más que críticas de cine en largos textos, ofrecéis contenido audiovisual, monográficos de directores… ¿Qué tipo de contenido es el que mejor llega al público? ¿Y con el que más disfrutáis creándolo?

Los monográficos de directores, sin duda. Son lo que más atracción genera y con el paso del tiempo siguen recibiendo muchas visitas gracias a lo bien posicionados que estamos en google. Tengo constancia de que se han usado en algunos trabajos universitarios y que se referencian a menudo, lo cual es una alegría. También tienen mucho éxito los especiales que hacemos con las mejores películas del año, tanto los artículos como los vídeos. Y el formato clásico nunca falla, las críticas de cine se leen bastante, sobre todo de estrenos, creo que todavía hay un lector muy interesado en lo que se estrena.

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Estáis en proceso de constituiros como asociación, ¿qué cambios y beneficios os puede contraer esto?

La idea es poder organizar eventos y desarrollar publicaciones, además de todas de un marco legal a todo nuestro trabajo los últimos cinco años. Creemos que la función del crítico va más allá del comentario o lo reseña, debe ser un prescriptor que se mueva junto al cine, que lo acompañe allá donde se proyecta y donde no lo hace, por lo que el fin último será también poder organizar sesiones, ciclos, colaborar con festivales… creemos que hay un mundo todavía por explorar y que conllevaría una profesionalización que consideramos necesaria.

Qué proyectos tenéis de cara a un futuro, ya sea próximo o algo más lejano.

El proyecto más inmediato es cambiar de página web, dotarla de un estilo más visual, en el que predominen los vídeos-ensayos y los artículos en profundidad. A continuación, tenemos varios libros en mente que nos gustaría autoeditar, así como publicar nuestro primer número en papel con una periodicidad semestral o anual. En todo caso, poco a poco, empezaremos por la asociación y esperamos que de aquí a final de año pongamos en marcha esta versión 2.0, con un plan a medio plazo bastante más elaborado.

¿Qué ha supuesto profesionalmente Magnolia para vosotros?

A mí me ha cambiado a vida, en general nos ha abierto muchas puertas y generado contactos. Si por ejemplo yo no hubiera venido a cubrir el Festival Punto de Vista no estaría ahora trabajando aquí en el gabinete de prensa. Y espero que esto sea solo el principio, pero que Magnolia siga ahí, acompañándonos.

¿Qué pregunta te hubiera gustado responder en esta entrevista y el cafre del entrevistador no tenía preparada? Te dejamos que te autopreguntes y respondas.

Me habría gustado que me preguntaras sobre la falta de una asignatura sobre Crítica de Cine (o crítica cultural) tanto en Periodismo como en Comunicación Audiovisual. La considero una asignatura fundamental y me preocupa que apenas exista en los planes de estudio, ya que en primer lugar se le está negando una posible salida al alumnado, fundamentalmente la crítica permite el acceso al conocimiento, ordena las ideas sobre el mundo y sobre arte, algo imprescindible para poder ser ciudadanos con pensamiento crítico y no simplemente consumidores. Esa es un poco nuestra lucha.

 

Si os interesa el cine, no dudéis en seguir a Magnolia en Twitter y Facebook.

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Javi Gallardo

Crecí entre números. Cuando me cansé de calcular comencé a juntar letras. Ahora escribo textos largos para que parezca que sé algo.

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